Archive for November, 2007

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Ayer asistimos expectantes a la conferencia de Cathryn Berger, pedagoga social y autora del libro The Complete Guide to Service Learning y, según dicen, una de las personas con más experiencia en el campo del aprendizaje servicio. Nos habían recomendado asistir ya que su enfoque podría ser de utilidad para nuestros proyectos educativos. Y la verdad es que estaba en lo cierto.

Por aprendizaje servicio, entendemos (según la deficióm del Centro Promotor de Aprendizaje Servicio de Cataluña) como “una actividad compleja que integra el servicio a la comunidad con el aprendizaje de contenidos, competencias, habilidades o valores. Es decir, en esta disciplina, se funden intencionalidad pedagógica con intencionalidad solidaria”.

Alentador. Otro motivo más de esperanza y de estímulo para Utani. Otra alternativa moderna y enriquecedora para enseñar. Real, tangible. Una respuesta contundente a la pregunta clásica que se hacen todos los profesores y alumnos ante muchos contenidos académicos: “¿para qué?”

“¿Para qué tengo que estudiar esto papá? ¿Por qué?” Respuesta que damos los padres (la misma que escuchamos de nuestros progenitores): “Cultura general, hijo”,”para que aprendas a analizar las cosas”, “porque tienes que ejercitar la memoria”, “para hacerte una persona de provecho”, “porque es lo que hay”…

Sin embargo, hay otras formas de dar respuesta, sentido y valor a la enseñanza. Al parecer, el “aprendizaje servicio” es una de ellas y lo que más nos ha convencido es que detrás de este juego de palabras hay un método para llevarlo a cabo con éxito, y de ese éxito o frutos el niño llegará satisfecho a casa y les dirá a sus padres: “ahora sí que entiendo lo que esta pasando con el cambio climático”, “no sabía que hubiera pobreza en nuestra ciudad”, “ahora entiendo porque huyen en pateras”, “las personas mayores no son tan serias”. Y además, a través de una realidad cercana, han retenido y comprendido un tema de ciencias naturales o sociales, o han desarrollado sus capacidades verbales o plásticas…

¿Quién de nosotros no contribuyó en las campañas navideñas de su escuela con una lata de melocotón en almíbar o barra de turrón a la típica campaña de Navidad para ayudar a los de algún punto lejano de Africa? Desgraciadamente, hoy se sigue haciendo en muchos colegios. Y los niños siguen desconociendo el problema real que hay detrás de un drama como el hambre, la pobreza en las ciudades, la desigualdad, la discriminación, la intolerancia, los problemas medioambientales, etc. Siguen, en la mayoría de los casos, teniendo una postura distante, automatizada, de una circunstancia lejana para ellos, anecdótica.

Berger establece cuatro fases para llevar a cabo un servicio de aprendizaje eficaz para el alumno y la comunidad:

Preparación: los alumnos y el profesor analizan la realidad inmediata para detectar una necesidad social. Los alumnos contactarán y entrevistarán a profesionales que puedan orientarles, se documentarán a través de medios de comunicación y pondrán en práctica métodos de observación. Una vez detectado un problema, desarrollarán un plan del cual se responsabilizarán. Reconocerán su beneficio a un colectivo y definirán los parámetros de implementación.

Acción: Definido el plan los alumnos lo ponen en práctica. Si en clase de ciencias han llegado a la conclusión, después del análisis social, de que, por ejemplo, deben limpiar su playa de desperdicios, es entonces cuando hay que actuar, coordinarse, trabajar en equipo y con personas implicadas de la comunidad, etc. Es entonces cuando comienza a haber un propósito, un valor, un significado, una comprensión tras el contenido.

Tras la acción viene la reflexión. Los niños describen que pasó, examinan los resultados, discuten pensamientos y sentimientos, generan ideas y mejoras, reciben comentarios de la comunidad.

Y finalmente viene la exposición de los resultados. Los alumnos reportan al profesorado, padres, miembros de la comunidad. Escriben artículos, los intentan publicar en periódicos locales, hacen presentaciones o hacen murales, etc.

En definitiva el aprendizaje servicio no deja de ser un método de interacción pedagógico y social. Berger comentaba que cuando éste ha sido útil y efectivo, tanto los alumnos como la comunidad acaban preguntándose quién ha ayudado a quién.

¿Quién ayuda a quién cuando los niños de un colegio enseñan a navegar por Internet a personas mayores en una residencia? Ambas generaciones acaban enriqueciéndose, aprendiendo. ¿Cómo cambian las escalas de valores de un estudiante cuando vive una experiencia con discapacitados? Ningún libro del mundo se lo podrá explicar mejor que la vivencia e implicación en un proyecto así, trabajado con los lenguajes del alumno (es decir, digitales) y no sólo del profesorado.

Según la conferencia del pedagógo Enric Prats (en el marco del Foro Mundial de Televisión Infantil), el learning service podría enmarcarse dentro de la última “versión” de pedagogía, bautizada por él como “3.0”, en la cual el educador es creador de conocimiento con ayuda de herramientas digitales. Desde Utani, añadiríamos que son el educador y el alumno los que generan, en colaboración, ese conocimiento con la ayuda de lenguajes tecnológicos.

Bueno un poco más de luz…

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