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Utani participa en las jornadas DIM
El próximo 18 de Marzo estaremos presentes en expodidáctica presentando nuestros proyectos pedagógicos: mesosfera y animo.
También participaremos en las jornadas DIM y haremos un taller animo invitados por el museo marítimo en el área pedagógica para museos.
Ubicación Utani Social Lab: Fira Barcelona - Recinto: MONTJUIC 1 , Palacio: P2 , Nivel: 1 , Calle: E , Stand: 511

Los Utani estuvimos esta semana en BETT, una de los mayores encuentros mundiales en innovación y educación. Aunque en Utani no somos muy proclives a este tipo de ferias y congresos, en este caso creímos interesante acercarnos y la verdad es que al entrar dentro del pabellón, al menos descubrimos que no estábamos solos en esto de trabajar por una educación a la altura de este siglo.
Todo el mundo de la innovación en la educación se encontraba allí, desde cientos de fabricantes de pizarras interactivas, de mobiliario especializado para tecnificar las aulas, de creadores de contenidos interactivos online, de especialistas en contenidos multimedia por asignaturas, hasta especialistas en todo tipo de aspectos relacionados con la materia dando seminarios. La verdad es que nunca habíamos visto tanta pizarra interactiva junta ni éramos conscientes del gran mercado mundial que hay detrás del mundo de las tecnologías para la educación.
Paseando de stand en stand tropezamos con una de las empresas lideres en creación de pizarras interactivas SMART. Sabíamos que había lanzado hace poco otra mesa para educación y nos acercamos para conocerla, como buenos competidores que somos. La SMART TABLE es también una superficie multitáctil, aunque bastante más pequeña que MESOSFERA. Su diferencia es que Smart incluye contenido en su mesa, cuando la nuestra ofrece la posibilidad de crearlo en el grupo desde cero. Bueno, nos gustó saber que no estamos solos.
Para hacerte una idea general de lo que allí se reunía puedes entrar en los proyectos premiados este año
Como conclusión de nuestra incursión en BETT, pues contentos de confirmar que vamos por buen camino, tristes de constatar una vez más de que nuestro país ya se puede poner las pilas porque está a la cola de la innovación en general y en este caso la que trabaja por una educación moderna y rica. Y de que tal vez tengamos más opciones de salir adelante colaborando con grandes proyectos internacionales. La movida realmente la hemos encontrado fuera. ¡Allá afuera hay vida!
Una buena experiencia en general si no llega a ser por los problemas aéreos que sufrimos a la ida y a la vuelta.
Igual el año que viene nos animamos a meter de nuevo la nariz por allí…
ANIMO: comunicación en familia y trabajo en equipo.
El pasado 17 y 18 de Octubre, Utani participó con ANIMO en una nueva actividad familiar del CCCB. llamada “nano”. Nano ofrecía a niños y adultos un conjunto de actividades que giraban en torno a temas de concienciación de interés mundial. Se trataban aspectos como la importancia de ser más sostenibles, respetuosos con nuestro planeta, educarnos para vivir en ciudades más limpias y en energías alternativas, para vivir de forma más realista.
Nano supuso también un espacio donde pequeños y mayores pudieron compartir, jugando y participando, experiencias alrededor de valores como la amistad, la generosidad, la belleza, el espíritu crítico y la creatividad.
Con ANIMO planteamos a padres e hijos, trabajar en equipo una animación. Invitamos a que de forma colaborativa, padres e hijos se comunicaran, se organizaran y repartieran el trabajo. Fue una satisfacción para nosotros ver en directo el esfuerzo de todos por hacer un buen trabajo. Y ese esfuerzo mereció la pena.
Si clicas aquí podrás ver las animaciones que han subido desde el CCCB.


School failure and lack of interest in the classrooms should be solved with imagination.
Today, more than ever, we need to stimulate and to work creatively in education, not only to change inflexible structures but in order to provide imaginative tools with low resources to face global and total system reorganization.
To achieve this, they will need to rely on government support to encourage knowledge, innovation and education as a central theme of improvement.
Animo is:
A new tool as an educational game designed for educators and students, with or without learning problems, to turn concepts given in the classroom or academy into audiovisual animations.
Animo (UPF patent pending), intended to be an alternative, stimulating and the height of fun for what should be the education in the 21st Century.
Animo, challenges the lack of imagination of new generations of children and young people who are accustomed to following patterns and predefined challenges in video games that are obsolete of imaginative effort.
In addition to triggering the imagination through the game, educational values can be worked through understanding, not only by explanation given in the classroom, but lots of concepts that affect and shape today’s society.
Animo, is invaluable in learning new skills and taking part more in interactive work strategies. On the basis of one of the best ways to learn is playing and taking advantage of new digital technologies, Animo fulfils both characteristics and speaks the same language of young people.
Animo is also a useful tool for sensory stimulation, boosting creativity, and personal development with people who have learning and mental health problems. It is also a direct means of communication between patients and specialists.

How it works
Animo is straightforward in its use and fast in its results. Once the animation is visualised and approved, it can be automatically saved as a movie (Quick Time File) onto the hard drive.

Aims to be fulfilled as UTANI project:
o Turning the classroom into a space where educators and students have fun, be amazed, feel and reflect.
o Through the game, with its easy and friendly technology, new ways of learning, finding out and understanding can be inspired.
o To offer a new process and technology in order motivate and excite the teacher and student.
o On attaining an achievement, in our case an animation, it is suitable as a self fulfilment and personal satisfaction tool that can be enjoyed and much-admired by the whole group.
o To make, organise and set in motion a thought, a reflection. It is a tool of inclusion encouraging classroom integration by cooperative working, bringing closer the disabled person and increasing their potential.
o Teachers can motivate their students, inciting them to express their ideas, their innovations, developing them in such a way as not to be held back by traditional and monotonous daily teachings.

animo videos and workshops with our first prototype
Here some of our first social experiences with animo in schools and disabled people.
Here videos with the final prototype
Situación del discurso ecológico en el currículo educativo
En Utani creemos que el respeto al entorno debe formar parte de los valores básicos de la ciudadanía en esta sociedad global. El agotamiento de los recursos, la amenaza a la biodiversidad, el cambio en el modelo de consumo y, en general, el sinfín de desafíos que nos plantea la actual crisis medioambiental (silenciada temporalmente por esa otra “crisis”, la económica, que medios y políticos pintan como más importante cuando, una y otra, están íntimamente relacionadas) deben definir, desgraciadamente, nuestras acciones y lo harán, probablemente con mayor urgencia, en el futuro.
El sistema educativo, por lo tanto, debe formar a los alumnos para actuar de forma responsable sobre el entorno, en el marco de otros valores igual de importantes, como la convivencia, el diálogo y el respeto a la diferencia). La cuestión medioambiental parece entrar en el currículo escolar (¿lógicamente?) en el ámbito de la asignatura Educación para la ciudadanía, en los objetivos del tercer ciclo de la Educación Primaria (quinto y sexto curso). Entre los 10 propósitos de la asignatura aparece “valorar y cuidar el medio ambiente y el entorno” que se incluye en el bloque “vivir en sociedad”. En ese único curso de este ciclo, esa noción se refiere al respeto al entorno inmediato. Es decir, enseñar al alumno ciertas actitudes cívicas respecto a su escuela y su ciudad (no dañar los equipamientos comunes, no ensuciar, etc.).
En niveles superiores, ya en la Enseñanza Secundaria Obligatoria, sí que se habla de la problemática medioambiental así como “el papel de los organismos internacionales, las declaraciones” y demás intervenciones de instituciones en el asunto, que aparece en el mismo bloque que en el ciclo anterior (“vivir en sociedad”). En éste también se incluyen una serie de contenidos bajo el título genérico de “Consumo racional y responsable” donde se enseña a los alumnos a tener un actitud crítica con la publicidad y su gran influencia sobre nuestros comportamientos pero también señala la adquisición y renovación innecesaria de productos como causa del deterioro del medio ambiente. En este sentido, son numerosos los foros, webs profesionales e incluso blogs de profesores que recomiendan el documental de animación The Story of Stuff de Annie Leonard como material para tratar esta parte de la materia; que es, por otra parte, una aproximación a este asunto muy cercana a la de Utani.

En el cuarto curso de la ESO se incluye Educación Ético-Cívica, como extensión de la asignatura de Educación para la Ciudadanía. De nuevo, en el bloque de contenidos dedicados a la descripción de la sociedad contemporánea (llamado en esta ocasión “Problemas sociales del mundo actual”) será el que arropará los contenidos relacionados con el medio ambiente. En este caso, aparece por primera vez a lo largo del currículo la noción de “desarrollo sostenible”. Eso sí, explicado junto a las nociones de cooperación o los movimientos de defensa de los Derechos Humanos.
Para los alumnos que cursen Bachillerato, esta asignatura se transforma en Filosofía y ciudadanía y continúa incluyendo aspectos relacionados con la cuestión medioambiental. Entre los objetivos se incluye (con en el resto de casos anteriores, en el último punto) la necesidad de “desarrollar una conciencia cívica, crítica y autónoma (…), comprometida con la construcción de una sociedad democrática, justa y equitativa y con la defensa de la naturaleza”.
La “naturaleza” como algo ajeno e idealizado.
No entraremos a juzgar si esta cuestión merece más o menos horas en el currículo, pero sí nos gustaría valorar cómo se trata la crisis medioambiental. Los contenidos de la asignatura tienden a ir agrupados de lo concreto (el individuo) a lo general: del YO (autonomía persona, relaciones, derechos, etc.), al OTRO (respeto a la diversidad racial, cultural y sexual), al MUNDO (sociedad democrática, participación, respeto a otras culturas), donde se incluiría las cuestiones relacionadas con el medio ambiente.
No entraremos en el enfoque algo conservador, sino directamente etnocéntrico, y poco cercano a la realidad social de nuestro país de la mayoría de asuntos (esas “otras culturas y religiones” ya están en nuestras aulas y forman parte del nuevo “nosotros”) porque conllevaría analizar la sociedad misma, tarea inabarcable aunque que bien daría para muchos otros artículos, pero sí en lo acotada y lejana visión de la naturaleza con la que se trata esta materia.
Siempre se ha criticado, y cada reforma educativa trata de mejorarlo con más o menos éxito de lo compartimentado de las materias en la educación y de cómo los valores de la Educación para la Ciudadanía debían “atravesar” todas las materias. En ese contexto, es cuanto menos sorprendente como en lo que respecta al cuidado del medio ambiente parecen diluirse responsabilidades y mostrarse como una problemática “de la sociedad global”.
Más allá de los consejos y prácticas sostenibles que se recomiendan al alumno, parecen obviarse cuestiones menos “bucólicas” relacionadas con el deterioro del planeta. Así, no se habla de las incidencias que tendrá en nuestro futuro (el YO) ni de las desastrosas consecuencias que ahora mismo ya sufren poblaciones y países (ese OTRO), fruto de este modelo de crecimiento (no sólo por fenómenos climáticos y cambios en el planeta sino también la destrucción de bosques para producir piensos animales para la industria ganadera o la “exportación” de basura tecnológica a países lejanos donde la población se ve obligada a trabajar “clasificándolas” sin unas medidas mínimas de seguridad ni para ellos ni para su entorno).
En los temarios, las responsabilidades parecen ser cosa de los organismos internacionales que buscan soluciones (siempre a posteriori) a los problemas del planeta con tratados y acuerdos. Al otro lado del espectro, se recomienda al alumno (lo desarrollaremos más ampliamente a continuación) pequeñas acciones llamadas a “contener” el deterioro de la situación, como reciclar o consumir menos energía. El papel de las políticas nacionales, de las grandes compañías, los medios de comunicación y, también, de determinados valores sociales no aparece en los temarios. De la misma forma, cuestiones vinculadas con la naturaleza misma del sistema en el que vivimos (la noción de obsolescencia, el consumo como forma de identificación con los otros o de valorarnos en nuestro entorno, etc.) parecen quedar en manos de los profesores, si es que estos quieren incluirlas.
Corrección política en el aula, incorrección en la vida.
El cínico lema “haz lo que digo y no lo que hago” parece reinar en la educación patria en cuanto a valores se refiere. Y con esto, no nos referimos, ni mucho menos, al profesorado sino al resto de los actores sociales que intervienen en la educación (es decir, el resto de ciudadanos, los medios de comunicación, etc.). Según leíamos en un acertado artículo de opinión de Francisco J. Laporta (El País, 16 de mayo de 2006 – enlace al texto íntegro en educacionenvalores.org), parece haber una disociación entre lo que se enseña en la escuela y el mundo real que viven los niños cuando no están en el aula. El catedrático de Filosofía de Derecho de la UAM hablaba de cómo, tras un encuentro con maestros y educadores, éstos hablaban de cómo (dentro y fuera de la asignatura de ciudadanía) se trataba de enseñar al alumno las reglas del “buen ciudadano” (responsabilidad sobre acciones y decisiones, resolución de desacuerdos mediante al diálogo, respeto a las normas y a la autoridad, tolerancia a la diferencia, igualdad de género, cuidado del entorno, etc.) para luego en sus casas, en sus ciudades y en los medios de comunicación, los adultos hacen exactamente todo lo contrario.
En el caso de la concienciación sobre la problemática ecológica, esta contradicción entre lo que se debería hacer y lo que realmente se hace no sólo se encuentra entre la escuela y lo que sucede fuera de ella, sino que está en las mismas materias que estudian los chavales. En su (amplísimo) Estudio del currículum oculto antiecológico de los libros de texto, un análisis cualitativo de 60 libros de texto de asignaturas y editoriales diversas dirigidas a 6º de primaria y 1º de bachillerato, la ONG Ecologistas en Acción denuncia una suerte de “agenda oculta” en materia medioambiental. Los libros de texto, que tienden a ser considerados “verdad absoluta” y pocas veces son puestos en duda por los alumnos, parecen apoyar en todo momento las nociones de progreso, crecimiento y desarrollo. Estos textos docentes presentan un mundo donde “sumar es siempre mejor que restar”, el sistema tecnológico e industrial que se alimenta de la naturaleza no se cuestiona o en general, se celebra el sistema actual como único posible y como “avanzado” respecto a otras culturas que realizan economías de subsistencia.
El mejor de los mundos posibles (mientras dure)
En ese contexto, la introducción de la problemática medioambiental se realiza desde la corrección política, donde se insta al alumno a pequeñas acciones que, si bien necesarias, no son ni mucho menos suficientes. Reciclar o apagar luces y otros gestos sencillos se sugieren al alumno, pero no el cuestionamiento del consumo o cambios más profundos (aunque no por ello igual de simples y llevaderos) como otros hábitos en la dieta o en el transporte que sí serían más efectivos a la hora de frenar el deterioro del entorno. Como ya habíamos señalado, no sólo no se pone en duda el modelo productivo actual ni el sistema económico (como sucede en los contenidos de Educación para la Ciudadanía), sino que, al contrario, estos se ensalzan no sólo como único modelo posible, sino como el mejor de ellos (donde otras formas de economía, por ejemplo, aquellas centradas en una economía de subsistencia que, curiosamente, muchos plantean como alternativa al crecimiento y fórmula para construir una sociedad más sana y sostenible) se tildan en muchos manuales de “atrasadas”. El consumo, en cambio, se estimula y aparece asociado de manera indisoluble a la noción de bienestar y calidad de vida, obviando cómo estos han cambiado el ritmo de nuestras vidas (la “velocidad”, como el “transporte” o el “descubrimiento” son conceptos que aparecen como positivos) creando no poco malestar y nuevas patologías que la adquisición de bienes no puede resolver. De la misma forma, las consecuencias de la industrialización de la alimentación o la generación de residuos se tratan, de acuerdo con el estudio, con flagrante ligereza: “Se conciben como una consecuencia inevitable del desarrollo y de la sociedad de consumo. Sólo se propone su tratamiento, confiando en la tecnología, nunca la posibilidad de no producirlos o integrarlos en los procesos naturales”. Y pone como ejemplo un texto de Historia Contemporánea de Bachillerato (Ed. Edelvives) que despeja cualquier duda sobre: “La producción de basuras es proporcional al grado de desarrollo de una sociedad, pero los remedios ensayados para la eliminación de los residuos sólidos urbanos aún no han resuelto el problema”.
Utani

El Colegio Montserrat, un “espacio de aprendizaje” de futuro
La pasada semana tuvimos el placer de hacer un taller de formación Mesosfera a un numeroso y motivado grupo de docentes del Colegio Montserrat de Barcelona. Profesores de infantil, primaria y secundaria, participaron activamente en este taller creativo de introducción a esta herramienta pedagógica.
Ya lo hemos comentado en alguna ocasión. Por la naturaleza y enfoque pedagógico de este centro, la aceptación de Mesosfera está siendo totalmente natural y fácil.
El taller consistió en una primera parte de introducción a las funcionalidades de la mesa y al uso de la herramienta web “Comunidad mesosfera” para participar activamente y compartir con otros docentes las actividades trabajadas y recursos útiles (imágenes, recomendaciones, documentos, videos). La segunda parte del taller invitaba a los participantes a crear su propia actividad, para ser utilizada como primer ejercicio con sus alumnos alrededor de la mesa.
La jornada fue provechosa, divertida y como siempre enriquecedora para nosotros.
Se puede aprender jugando
Desde el 1 de Julio, Mesosfera participa en las colonias de verano de Citilab Cornellá. Junto con otras actividades, como el programa “scratch” para que los niños se acerquen a la programación de forma divertida y fácil y hacer un programa de televisión trabajando fondos en croma y pensando en los guiones a grabar. Los monitores han creado un “blog de campo” donde van aportando sus experiencias alrededor de Mesosfera.
Citilab nos pidió que pensáramos la forma trabajar en la Mesosfera de una forma más lúdica, manteniendo su esencia de mesa grupal de aprendizaje. A partir de allí, Utani creó y desarrolló un nuevo nivel llamado “atomo”. Este nivel ofrece, como los demás niveles, unas funcionalidades-herramientas interactivas para que el dinamizador y usuarios, creen su propio juego. En otras palabras, este nivel es un “generador de juegos personalizados”, siempre con un fin didáctico. Juegos de memoria visual, auditiva, de motricidad, de expresión espacial, de habilidad, de destreza, etc, pueden configurarse en esta superficie y jugarse entre 8 o 10 participantes de edades entre 5 y 90 años.
Con José García, como responsable del área de educación y Ramón Sangüesa, responsable de Citilab, estamos muy a gusto trabajando y experimentando esta nueva experiencia de una forma más colaborativa. Desde Utani creemos que Citilab es realmente un proyecto de visión, único en España, donde se teje y entrelazan con especial interés la tecnología con la sociedad. Creemos que es un proyecto no innovador sino realista, que trabaja para que la tecnología empape en todas las generaciones y las experiencias se entrecrucen como en un laboratorio trabajado en equipo por toda la sociedad. espacios así serán los auténticos generadores de proyectos de I+D de nuestra sociedad, mientras las leyes y políticas destinadas a la innovación se aclaran. Les felicitamos desde aquí por la iniciativa. seguro que servirá de inspiración para el resto de poblaciones y grandes ciudades. Hace falta que los ayuntamientos, políticos y profesionales de la tecnología y educación se dejen de discursos y pasen a la acción con ejemplos como este.
Utani

ANIMO es otro de nuestros proyectos para “Animar a aprender y crear”. Y en este caso tan especial, para levantar los animos e ilusionar durante un rato a niños hospitalizados. Durante un día fueron bajando de planta niños entre 8 y 14 años para retarse a si mismos, despertar su imaginación y trabajar sus propios cortos. Arriba, en sus habitaciones dejaban tal vez las consolas y videojuegos, para enfrentarse al vacío de crear una historia, sus actores y pensar en la realización de su peli.

Fue sorprendente para nosotros, ver como Oscar de 10 años, nos relataba a través de su animación, su propio accidente de coche con su padre. era la primera vez que recomponía el accidente y lo expresaba de forma natural y tranquila, decía su madre. No dejó de causarnos un estremecimiento cuando le dió al “play” para visionar su corto. Oscar miraba a su madre orgulloso de su trabajo y tal vez de demostrarle que algo dentro de él se había curado.
Gerard de 11, atado a su “tacataca” de suero y con pasos cansados, llegó al taller sin saber muy bien que se iba a encontrar. Pero se encontró a gusto con nosotros y con ANIMO y Estuvo toda la mañana, bajó por la tarde y sobre las seis, subió a buscar a sus familiares para enseñarles orgulloso sus cinco peliculas. Verle feliz, sonreir y motivarse para enfrentarse a la siguiente animación, nos alegraba infinitamente. Como fue un premio para nosotros ver a los padres satisfechos de ver a sus hijos relajados y estimulados, olvidando por un momento sus difíciles circunstancias.

Sambad, de 11 años era de Sierra Leona. Hablaba un poco de inglés. Al principio se mostró reacio pero cuando le dibujamos el mapa de Africa y le invitamos a hacer un corto de su viaje a Barcelona, decidió hacerse director de su propia aventura. Cuando le dejamos trabajando en el avión de plastilina que le trasladaría de su país a Barcelona para curarse, no sabiamos que ese no sería su único personaje de la pelicula. Al volver a él para ver como avanzaba, no solo había acabado el avión de plastilina, sino que tenía sobre la mesa una serpiente, un escorpión, una tortuga, un cocodrilo… “Estos son animales de mi país”, dijo Sambad orgulloso.

Y así fueron pasando por ANIMO artistas expontáneos con ilusión por contar cosas, por expresarse, por jugar creando. Fue para todos un día muy especial que esperamos se repita pronto. Un abrazo a todos desde Utani.
Utani
San Joan de Deu, Barcelona, 25 de Junio

Mesosfera Asturiana
Entre el 4 y el 9 de Mayo, estuvimos de taller Mesosfera con docentes de diferentes ciudades y rincones de Asturias. Educadores de infantil, primaria, secundaria, bachillerato, formadores de docentes, profesores de universidad, profesores rurales, responsables de educación de ayuntamientos y diputación, profesionales de educación especial, profesores de arte dramático, responsables de museos, etc, Por grupos de entre 8 a 10, fueron llegando para participar en este taller introductorio para trabajar en grupo con Mesosfera.
LABoral, Centro de Arte y Creación Industrial, fue el marco de las actividades, y Mónica Bello, responsable del departamento de educación del centro, fue desde el principio la madrina e impulsora del taller.
La verdad es que tanto Carles Sanz como yo, nos hemos sentido muy a gusto trabajando con nuestra Mesosfera entre tantos profesionales de la educación, unos 60 docentes aproximadamente, con la ilusión de verlos trabajar y plantearse temas en esta superficie multitáctil y grupal.
¿En qué consistió esta vez el taller?
A un grupo de entre 8 y 10 participantes les explicábamos, alrededor de Mesosfera, la razón y objetivos del proyecto, el manejo, aspectos funcionales y ejemplos prácticos. Una vez que tocaban-jugaban con ella, les proponíamos que pensaran en una actividad de un tema que estuvieran tratando en clase, y seguidamente que lo pusieran en práctica en Mesosfera trabajando con el resto de docentes como si fueran sus alumnos. La mayoría se arremangó, le dedicó unos minutos y se decidió a “cocinar un plato” (cápsula de comprensión) junto con los demás cocineros.

Lo que más nos ilusionó de la experiencia fue observar el proceso natural de muchos de ellos, de pasar del recelo y escepticismo al enfrentarse con una herramienta metodológica y tecnológicamente extraña, al convencimiento a medida que iban pensando en alto ideas para hacer con sus alumnos, de que Mesosfera podía ser realmente de utilidad para trabajar en grupo cualquier tema, cualquier asignatura.
El taller de formación acababa el viernes 8, pero lo más bonito venía después. Durante el mes de Mayo y Junio, los participantes en el taller de introducción, vuelven con sus alumnos para elaborar juntos la actividad creada durante la formación.

Durante estos días ya de trabajo volveremos a recoger conclusiones, más ideas y ejemplos de como han trabajado los diferentes cursos y edades.
Aprovechamos de nuevo para felicitar desde Utani el trabajo e ilusión de Dear Design en el diseño, paciencia y construcción de la mesa.
Un saludo afectuoso a Asturias y su pueblo, nos sentimos muy a gusto allí.
Utani

Objetivo del taller
Durante los meses de Febrero y Marzo, Mesosfera estuvo en el CAAC, centro Andaluz de arte contemporáneo de Sevilla. Pepe Lebrero, su director, creyó desde el primer momento que el CAAC era un marco adecuado para ofrecer un espacio de encuentro entre Mesosfera y 3 colegios de Sevilla, Huerta Santa Ana, Esclavas y A. Grosso. El objetivo, experimentar y evaluar reacciones, comportamientos, resultados y el interés de docentes y alumnos, ante una nueva y moderna metodología pedagógica. Un total de unos 2.000 alumnos y 50 profesores aproximadamente pudieron experimentar con Mesosfera.
El taller Mesosfera:
Entre los responsables del proyecto del CAAC y Utani, decidimos unir los temarios que estaban en ese momento trabajando en el aula los alumnos de infantil, primaria y secundaria, con conceptos y valores de tipo social relacionados. Para ello nos reunimos con los jefes de estudio de cada centro para decidir los temas y adaptarlos a la dimensión Mesosfera.
Con esta información desde Utani trabajamos 20 actividades adaptadas socio-educativas, para infantil, primaria y secundaria. En infantil por ejemplo, tratamos el tema de la “alimentación sana” aspectos como la anorexia o la bulímia. En primaria trabajamos con una obra de Mondrian los colores primarios y secundarios cruzándolos con aspectos como “compañerismo”, “generosidad” y “solidaridad”. En secundaria jugamos al fútbol con una chapa de botella, construyendo y resolviendo una ecuación de segundo grado relacionada con los móviles y el “coltan”. Y así con 20 actividades.

Una vez consensuamos con los jefes de estudio dichas actividades mesosfera, tuvimos que formar a la persona que iba a ser la dinamizadora del taller.
Natalia Galufo, del área de pedagogía del CAAC, fue nuestra dinamizadora y embajadora. Y hemos de decir desde Utani que su trabajo, ilusión e identificación con el proyecto han sido encomiables. Volvemos a recalcar que el papel del “chef” o dinamizador es esencial para que el plato o actividad cocinada en la Mesosfera sean ricos o pobres.

Desde Utani en Barcelona pudimos hacer seguimiento remoto de todas las sesiones para apoyar técnicamente el funcionamiento de Mesosfera. Gracias a ello pudimos hacer mejoras y ajustes de tipo técnico o funcional.
Los resultados e impresiones:
El objetivo fundamental del CAAC, era trabajar un informe posterior que recogiera conclusiones y valoraciones del área de educación, así como de los docentes y alumnos que pasaron por mesosfera. Además de darles a profesores y alumnos un test para entregar con sus comentarios, cada día, después de la sesión con cada grupo, Natalia apuntaba en un cuaderno de campo, las conclusiones, anécdotas o comentarios de cada actividad.
Todos estos datos están siendo procesados para una posterior publicación del informe que hará público el CAAC próximamente.
La impresión general, gracias a la observación y comentarios de Natalia durante las sesiones, van confirmando la utilidad de Mesosfera como una moderna herramienta de aprendizaje grupal:
1. Mesosfera se confirma como espacio “neutral” de encuentro entre profesores y alumnos. Los docentes que trabajaron con ella, la ven como un potencial aliado y a la vez atractiva para sus alumnos, como lugar de trabajo divertido donde se sienten más cómodos que delante de un libro o una explicación en clase, por tratarse de una herramienta digital y audiovisual familiar para ellos.
2. Por ser una herramienta de trabajo grupal y multitáctil, ayuda a establecer un buen ambiente de participación activo, donde se provoca el interés y atención de todos, gracias a su multitud de funcionalidades interactivas y sensoriales.
3. Se confirmó una vez más que es esencial trabajar previamente las actividades específicas para cada curso, para no crear la frustración del grupo al no generar una buena dinámica que de buenos resultados. Esta claro que con la práctica y teniendo acceso asiduo a Mesosfera, un profesor puede ir mejorando sus ejercicios con ella y sacarle el mayor partido.
4. Puede ser muy interesante para obtener diferentes resultados incluso entre grupos de una misma clase. Trabajar las competencias, contrastar sus habilidades o capacidades, es posible con Mesosfera para ver diferentes reacciones ante un mismo tema.
Estas son solo primeras conclusiones de la experiencia en el CAAC. Esperamos pronto ir completando la información del trabajo realizado. estamos a tu disposición para cualquier consulta.
Utani

Somos unos ilusos si pretendemos creer que continuaremos abrazados al “patron oro” o “patrón consumo”. como si fuéramos niños que pedimos nos levanten un castigo, esperamos que los políticos le pongan fecha al fin de este incómodo paréntesis para devolvernos de nuevo a nuestro “super ritmo de vida”
No nos hemos podido resistir a postear este artículo del sociólogo Manuel Castells, publicado el pasado sábado 21 de Febrero en la Vanguardia, donde explica claramente el fin de una ilusión. El que no quiera aceptar que cerramos una etapa y se abre una nueva era, verá este artículo como un discurso catastrofista, una broma de mal gusto. Nosotros seguimos pensando que de toda esta crisis general, hay un montón de signos de esperanza y oportunidades sociales y humanas. Esperemos que esta vez sean para todos y no de nuevo para unos pocos.
“Vivimos en una peligrosa fantasía. A saber, que esto es un mal trago, pero que en unos meses o máximo un año la crisis económica habrá pasado y todo volverá a ser como antes. Pues no. Nunca volverá a ser como antes. Técnicamente hablando, la expansión capitalista global reciente se ha debido a tres factores interrelacionados de los que ninguno funciona ahora. Primero, la demanda ha inducido dos tercios del crecimiento del PIB. Segundo, esta demanda ha sido posible por crédito fácil de instituciones financieras con escasa supervisión. Tercero, la rápida expansión de la demanda y el incremento salarial no han suscitado presiones inflacionistas porque el aumento de la productividad es resultante del cambio tecnológico y organizativo de la “nueva economía”.
El potencial de innovación tecnológica aún existe, pero como se ha secado el caudal de capital riesgo ya no se traduce en proyectos emprendedores y por tanto los incrementos de productividad pasan por eliminar empleo en lugar de resultar del aumento de eficiencia. El crédito a particulares y empresas ha caído en picado porque el sistema financiero global, en el que estamos todos aunque sigamos proclamando las bondades de nuestro propio sistema financiero, está en situación de quiebra. Sin la ayuda de los gobiernos, las bancarrotas se producirían en cadena, en España también, por la interpenetración entre nuestra banca y la banca internacional (por ejemplo, a través de Morgan Stanley, de Citigroup o de ING Barings). Por consiguiente, las ayudas públicas se quedan empantanadas en los bancos, que se protegen acumulando reservas, y sólo llegan a los inversores y consumidores con cuentagotas. Unas gotas que no bastan para crear empleo ni pagar salarios. Y por tanto, con un 20% de paro y los salarios congelados no hay forma de sostener la demanda, cae el consumo y se seca la principal fuente de crecimiento económico de la última década.
Y como el mundo se ha hecho global, lo que sumaba de un país a otro ahora resta de un país a otro. No es el fin del mundo, pero es el fin del consumo. No habrá que apretarse el cinturón, porque estaremos tan escuálidos que los cinturones que tenemos se nos caerán de grandes. Esto no es una predicción, sino pura constatación de los datos actuales. Estamos cambiando de modelo económico y por tanto social.
No es que salgamos del capitalismo, sino de la forma de capitalismo global que ha caracterizado el mundo en los últimos veinticinco años. Un modelo triunfante, de idolatría de un mercado al que se le suponía un automatismo benevolente de creación y reparto de riqueza y, de paso, garante de la libertad individual, conectando países a lo largo de su marcha triunfal en todo el planeta, obviando gobiernos y desoyendo reguladores, propulsado por una revolución tecnológica también teñida con tintes libertarios. Vanidad y todo vanidad. Ha bastado una crisis inmobiliaria vinculada a una crisis hipotecaria para que todo el castillo de naipes construido a partir de derivados financieros desintegrara el casino global en el que nos habíamos montado. Y en unos meses, los más arrogantes banqueros, corredores de bolsa y ejecutivos de multinacionales han suplicado a los gobiernos una intervención de una magnitud sin precedentes, so pena de quebrar sus empresas. Incluso han pasado por todas las humillaciones necesarias para salir del atolladero. Y esto no hace más que empezar, porque el agujero financiero es de tal calado que serán necesarias nuevas inyecciones de fondos en los próximos meses. No debería la izquierda regocijarse por esta hecatombe potencial del capitalismo financiero.
La última vez que se produjo una crisis de esta magnitud las consecuencias políticas fueron el nazismo, el fascismo y una atroz guerra mundial. La historia no se repite y todo depende de lo que hagan gobiernos, empresas y ciudadanos en los próximos meses. Pero habrá que andar con mucho cuidadito de no caer en la demagogia en la que han caído los republicanos en Estados Unidos intentando bloquear el plan de Obama so pretexto de que crea déficit. Una verdadera desvergüenza después de que la administración republicana, que heredó un país con superávit, acumulara un billón de dólares de déficit en tan sólo ocho años… Entonces, ¿qué hacer? Las medidas actuales son actuaciones de emergencia para evitar el colapso. Pero a partir de ahí habrá que ir configurando otro futuro, más estable, fundado en otro estilo de capitalismo en el que el sistema financiero ocupe un papel de apoyo y no de motor. Y en el que el cálculo del crecimiento incluya una contabilidad ecológica y social no sólo monetaria. En donde la regulación de la economía esté en manos de una administración transparente y participativa en la que los ciudadanos puedan depositar la confianza que ahora han perdido en relación con sus bancos. Esta semana el principal semanario de Estados Unidos, Newsweek,titulaba su portada con un provocador “Ahora somos todos socialistas”. Tampoco es eso, porque el socialismo real fue todavía más destructor e inestable y los socialistas pragmáticos en el poder en Europa también se montaron alegremente en el desenfreno financiero y en la creencia ideológica en un mercado milagrero. Eso sí, con Estado de bienestar y redistribución de riqueza por vía fiscal.
Pero ese modelo tampoco puede funcionar, porque no se acumula suficiente capital para subvencionar un paro del 20% o más durante un periodo indefinido. Y el endeudamiento público para financiar el colchón anticrisis se hará insostenible. De hecho, la Comisión Europea ya está expedientando a España por superar ampliamente los límites permisibles de endeudamiento. De modo que sabemos de dónde salimos pero no adónde vamos. Lo único seguro es que su consumo de bienes y servicios bajará y su tiempo para vivir aumentará. A condición de que no se haya olvidado de vivir y no le atenace la angustia de cómo salir del entramado de deuda en el que perdió sus mejores años. Después de la crisis económica, la esperanza de una nueva cultura.
Manuel Castells
Observatorio Global
La Vanguardia, 21 de Febrero de 2009
Hace unos días el departamento de innovación social del blog EUSKADI-INNOVA, se interesó por nuestra aventura en Utani y nos entrevistó. La verdad es que no era nuestra idea subir al blog una entrevista sobre nuestras aventuras, pero los amigos y cercanos que la leyeron coincidían en que era una buena foto fija de lo que estábamos haciendo y explicaba de forma más clara la idea del proyecto. Algo que ha costado hasta ahora que entienda la mayoría. Así que aquí va el “corta y pega” de la entrevista (si la quieres ver desde su blog entra por aquí):

“Nuestro objetivo es ofrecer ideas, plantar semillas para que los demás sigan cultivándolas”
Angel Herraiz, Utani
Definís Utani como un laboratorio social, ¿qué es lo que hacéis?
En Utani trabajamos buscando tres objetivos: ser útiles a la sociedad, que la tecnología sea fácil y humana y tenga más longevidad en el tiempo en lugar de ser tan complicada, y finalmente buscamos que lo que hacemos sea bonito porque creemos mucho en la parte emocional, en los sentidos, en la parte mágica de las cosas. Son tres ingredientes: utilidad, facilidad y sensibilidad. Tenemos en marcha proyectos enfocados a la cultura donde tratamos que ésta se acerque a la sociedad porque creemos que está muy lejos, se siguen colgando cuadros y la sociedad va por otro camino y a otra velocidad. Estamos tratando también de humanizar los hospitales con proyectos pediátricos con niños, y trabajamos temas relacionados con las generaciones, y con la educación.
Hace poco estuvisteis en LABoral, el Centro de Arte y Creación Industrial de Gijón con el proyecto Ánimo, un taller de animación dirigido a personas con problemas de aprendizaje. ¿En qué consiste?
Ánimo está dentro de los proyectos educativos. Es una fórmula para retar la imaginación de los chavales, sean estudiantes o personas con problemas de aprendizaje. Consiste en un proyecto de animación donde hacemos pequeñas películas de una forma muy sencilla, con una tecnología muy intuitiva. Eso es lo que proponemos, una herramienta para que el profesor o el dinamizador estimule a través de la imaginación a chavales que están acostumbrados a las consolas y los juegos, que pueden ser magníficos, pero les viene todo dado. En este caso se encuentran con un papel en blanco o con una fórmula para guionizar y dimensionar un concepto. Queremos romper la unidireccionalidad, que a mitad de clase el profesor les rete en grupo preguntándoles “¿y ahora como convertís en animaciones lo que yo he explicado?” y todos participen en un proyecto de comprensión más plástico y estimulativo.
En LABoral estuvimos trabajando una semana con cien personas de diferentes centros con problemas de aprendizaje de todo tipo y la experiencia para nosotros fue muy buena, estaban orgullosos de los resultados, por muy sencillos que fueran. Nos encantó que con sonrisas o caras de satisfacción te digan que no estás haciendo el chorras, que es algo útil para ellos.
¿Cómo hacíais la animación?
Se trataba de hacer una animación muy sencilla, se puede hacer con las manos o con cualquier objeto porque consiste en una cámara que proyecta en una pared grande lo que tú estás moviendo, así que puedes utilizar lo que quieras. La idea es que puede estar en centros culturales, en clases o en escuelas de educación especial, pero la parte del profesor o dinamizador es básica, tiene que pensar y guiar la actividad, hacer un poco de crupier, no dejarlo como un simple juguete sino sacarle provecho.
Ánimo también está en un centro cultural de Birmingham.
Sí, y es lo mismo pero con más complejidad tecnológica porque en la animación participa una persona que hace de director de la película, moviendo las piezas y otra persona que a la vez que mira, también interactúa. Está en la galería The Public, donde se abrió una propuesta para que artistas digitales crearan instalaciones fijas donde la gente pudiera participar, crear una interacción entre el centro cultural y la sociedad. Entramos gracias a la colaboración de Zachary Lieberman, un artista americano que nos animó a meternos allí y nos ayudó tecnológicamente con la instalación. De ahí salió el experimentar en colegios públicos con una versión más sencilla, que para nosotros es lo más interesante del proyecto. La instalación de The Public es una versión más lúdica, más divertida, pero no es tan útil porque es demasiado compleja para introducirla en las clases.
Dentro de la educación tenéis también el proyecto Mesosfera, una mesa de aprendizaje.
Yo creo que esto tiene su origen en un arrebato por lo que he sufrido como estudiante y ahora estoy sufriendo como padre, que veo a los niños memorizando y pasándolo fatal con las capitales y las multiplicaciones y pienso ¿todavía estamos así? ¿Por qué? Si hay una tecnología que ellos conocen y que abre la posibilidad de metodologías más creativas. Pero preguntamos a profesores y directores y te das cuenta que hay mucha desorientación, hay miedo en este sentido porque ven que los estudiantes han tomado la avanzadilla y dominan unas tecnologías digitales que ellos conocen muy poco, algunos incluso han dado por perdida esa lucha.
Tenemos un 33% de fracaso escolar por desmotivación, por aburrimiento y eso es tremendo
Eso es lo que nos ha llevado a crear Mesosfera, que no es más que una herramienta. Se trata de una propuesta metodológica grupal multitáctil que sirve de punto de encuentro entre el profesor y los alumnos. El profesor da una explicación y después se lleva a un grupo de alumnos a este espacio y juntos participan de una actividad para enriquecer la teoría. Es una mesa táctil que no tiene contenidos ni está enchufada a internet, simplemente tiene unas funcionalidades para que los alumnos poco a poco vayan poniendo ingredientes juntos y eso se vaya enriqueciendo, como un plato cocinado por todos. Es una forma lúdica e interactiva de aprender, donde todos pueden dar su opinión y extraer una conclusión, generando una actividad de comprensión en vez de limitarse a escuchar. La mesa no es para nada el sustituto del profesor, es su aliado, porque sino tiene gracia o piensa un poquito en cómo hacer esa actividad será igual de aburrido en la mesa que en clase.
Mesosfera.
Ahora lo estamos testando en colegios, hemos estado en Sevilla y quizá dentro de poco estaremos también en LABoral. Nuestro objetivo no es vender una mesa, sino ofrecer caminos, ideas, que los demás puedan seguir enriqueciendo, los resultados que buscamos son a medio y largo plazo.
Trabajáis también en la humanización de los hospitales, con el proyecto Medicina de los Sentidos en el hospital infantil Sant Joan de Déu de Barcelona, ¿en qué consiste?
En este proceso estamos aprendiendo mucho, es como una nueva profesión y tenemos que ser muy modestos y escuchar mucho. Cuando nos acercamos a Sant Joan de Déu encontramos un colaborador impresionante porque allí están haciendo cosas espectaculares. Poco a poco están introduciendo payasos, musicoterapeutas, arteterapeutas, están dándole la vuelta al espacio, humanizándolo. Estas terapias alternativas, o más humanas, que en realidad deberían ser normales, se están integrando dentro del cuadro profesional porque se está comprobando que son totalmente eficaces. En Sant Joan de Déu los payasos llegan cada mañana, se ponen la bata y como profesionales que están ahí en nómina tienen una reunión, van a ver la lista de niños que se operan ese día y se reparten las labores. Y ves que el cirujano, para quien al principio era surrealista tener a un payaso en su quirófano, ahora si no está ahí llama para que venga. Aquí también es necesario un cambio de mentalidad de los profesionales, el médico tiene que asumir estas nuevas situaciones porque son positivas.
Con ellos estamos construyendo un proyecto pensado con tecnología digital, para que los niños se sientan en un refugio y su estrés y ansiedad desaparezca, aunque todavía está en fase embrionaria. Se dirige a crear experiencias donde el doctor y el paciente puedan comunicarse mejor porque vemos que hay un vacío muy importante entre los chavales y los médicos, no se acaban de encontrar herramientas nuevas para que se comuniquen bien, para que el paciente conozca su enfermedad y la acepte, en seguida se recurre al peluche y los juguetes y ahí creemos que hay un camino importantísimo por recorrer. Queremos acercar el lenguaje de los médicos al que utilizan los niños
¿Habéis encontrado ejemplos similares inspiradores en otros hospitales?
Aquí, a nivel nacional, creo que se están haciendo muy pocas cosas. En Estados Unidos están súper acostumbrados a este tema, claro que son hospitales privados y eso hay que tenerlo en cuenta, pero en los pasillos ves a niños con un triciclo que lleva el suero incorporado, un juguete que se ha fabricado para que el niño lo lleve cuando está hospitalizado y pueda ir corriendo por los pasillos, o ves las habitaciones, cómo están pensadas para que se sientan como en casa. Hay más cultura en este sentido y el concepto de humanizar los hospitales no se entiende porque ya lo tienen integrado en su forma de diseñar el espacio y ofrecer servicios. En Inglaterra y el norte de Europa también está más extendido, se están probando cosas con tecnología interactiva, como un pasillo hacia el quirófano donde a través del movimiento los techos van cambiando de color para que el niño vaya distraído.
Has hablado también de proyectos relacionados con las generaciones.
Hace un tiempo estuvimos iniciando un proyecto con gente mayor en colaboración con la fundación Viure i Conviure de la Caixa de Catalunya. Vimos que a la gente mayor lo que les falta son personas que les escuchen, tienen mucha necesidad de contar cosas, que además pueden ser súper interesantes, pero muchos de ellos están en una residencia donde se sienten aparcados y todo ese conocimiento se queda ahí cada vez más apagado. Todavía es más difícil cuando estamos viendo que la tercera generación se está juntando con la cuarta, personas muy jóvenes jubiladas conviviendo en espacios sociales con gente que vivió la guerra civil jugando al dominó. Ellos no quieren estar moviendo fichas, quieren mover ficha en la vida, se sienten que pueden seguir aportando a la sociedad. Propusimos a la fundación lo que llamamos una “caja de voces”, un proyecto de memoria llevado a internet donde grabábamos una especie de cápsulas informativas con las cosas que tenían para contar. En esta nube de tags había desde información sobre macramé hasta testimonios sobre la batalla del Ebro, bricolaje, métodos para cultivar bien,… Miles y miles de conceptos para que los jóvenes tuvieran acceso a este archivo de memoria virtual. El proyecto lo iniciamos a nivel de Catalunya, pero hubo una coincidencia, el Ministerio de Industria inició el mismo proyecto con muchísimo más presupuesto a nivel nacional y entonces lo paramos. Aún así esperamos poder continuarlo, abriendo otro camino.
En vuestra web habláis mucho de ideas y proyectos que os gustan y os inspiran, como el laboratorio Waag Society de Amsterdam.
Es un medialab donde trabajan con la tecnología a nivel social en muchas áreas y para nosotros es una referencia, todavía no los conocemos pero tenemos muchas ganas de hacer algo con ellos. En general en Europa el sector social está mucho más trabajado, con más profesionales y más capacidad de desarrollo. También nos interesa mucho lo que están haciendo en el Citilab de Cornellá, un laboratorio social en la ciudad donde utilizan la tecnología para adaptarla a la sociedad, ofreciendo un espacio intergeneracional y multisectorial para tejer soluciones nuevas, creo que están haciendo cosas muy interesantes.

animo, para animar a aprender
La semana del 8 al 12 del pasado mes de Diciembre, tuvimos el placer y la oportunidad de hacer un taller para personas con problemas de aprendizaje en el Centro de Arte y Creación industrial (LABoral) de Gijón. Durante esos días trabajamos con 80 personas en total, 20 cada día.
Con nuestro proyecto animo, estuvimos trabajando con diferentes centros especiales de Asturias (CAI) dentro del marco y espacio de Laboral. Después de nuestra otra experiencia en Birmingham (UK) con otro grupo de personas con problemas de aprendizaje, se nos confirmó de nuevo que animo era una herramienta de estimulación y aprendizaje de mucha utilidad. No solo para retar y despertar la imaginación dormida de los estudiantes y ser una herramienta educativa de ayuda para profesores, sino también como espacio para compartir sentimientos, alegrar el amor propio y procurar satisfacciones por el esfuerzo realizado.
Tal vez esa fue nuestra máxima satisfacción. Ver a personas de 30 a 60 años haciendo un considerable esfuerzo por hacer su pequeña animación y disfrutar viéndoles compartir su orgullo y satisfacción al ver proyectado su corto delante de los demás. Eso les motivaba a continuar trabajando en su siguiente animación, en pensar y poner todas sus energías en superarse.
Nos entusiasmó trabajar en el taller con los educadores, que también se fueron animando e involucrando con sus grupos. Y nos sentimos muy bien acogidos por Monica Bello, responsable del área de educación de LABORAL y todo el equipo del centro, en especial Pilar, la dinamizadora que nos ayudó todos los días. Gran experiencia Utani, para seguir avanzando, para seguir aprendiendo.

La inteligencia emocional hoja de ruta de educadores
El pasado cinco de Septiembre leía un artículo en El País, “La escuela saca suspenso en emociones” de Joaquina Prades en el que analizaba con rigor la división entre partidarios del profesorado español por tratar de implantar técnicas para educar los sentimientos con cada alumno y los que defienden la clásica vía de la “letra con sangre entra”.
Una realidad que como padre también veo reflejada en la educación en casa con los hijos. Lo cierto es que cuando he pasado de interactuar con mis hijos (dialogar-participar de las inquietudes de los hijos-tratar de comprender-escuchar pacientemente) a tomar el papel de padre que está en el cielo (púlpito para padres, estrado para profesores) la democracia familiar del “buen talante” ha pasado a “guerra fría” con un “Check in point Charlie” entre el salón de casa y sus habitaciones. ¿Me equivocaba? Seguro que muchas veces, encontrar la medida justa de las cosas es una virtud. Una fórmula que a mi me funciona: Amor+paciencia+respeto mutuo-escandalizarse=confianza.
Prades apunta, “La inteligencia emocional, impulsada en los años noventa por las teorías de aprendizaje del psicólogo Kart Rogers, consiste en desarrollar la capacidad de sentir, entender las causas de este sentimiento, controlarlo y modificarlo. Para ello existen técnicas. El instituto Español de Inteligencia Emocional de Madrid es uno de los que enseña especialmente a los profesores. Su instructora, Ana Bayón, explica cómo primero se pone nombre al sentimiento: furia, cólera, rabia, miedo, frustración…para saber a que nos enfrentamos. Una vez identificado, sabemos qué hacer.”
Funciona. ¿Cuántos profesores han acabado en clase castigando y demonizando todo el curso al típico niño hiperactivo porque no paraba de molestar o moverse en clase? El castigo continuo, automatizado que acaba con los nervios del educador y acaba hundiendo en un pozo al niño, como decía Prades, del que no sabe salirse y le genera el rechazo de sus compañeros y acudir al colegio se convierte en una pesadillas para el niño.
La otra cara de la moneda, como cuenta Prades, es cuando un mal comportamiento se puede trabajar desde la auto reflexión. Un alumno que no se ha portado bien “cuando acuda a clase al día siguiente contará en una pequeña asamblea qué hizo mal, por qué lo hizo y cómo cree él o sus compañeros que puede mejorar. Pedirá disculpas, o se autoimpondrá alguna tarea en beneficio de los demás, y a cambio no se permitirá que ningún niño le insulte o menosprecie por su comportamiento y a ningún docente se le ocurrirá colgarle la etiqueta de “caso perdido”. Además de colegios privados que ya trabajan en esto, un colegio pionero en España en educar desde la emoción es el colegio público María Sanz de Sautola en Santander, Los profesores de este colegio saben por experiencia que prácticamente ningún niño es un caso perdido. Todo depende de cómo se le enseñe a reaccionar ante el conflicto.”
“¿Es la inteligencia emocional, como aseguran los profesores que la utilizan, una herramienta eficaz para pacificar el ambiente escolar y contribuir a formar mejores personas? ¿O se trata de una moda pasajera, algo ingenua, que no tiene en cuenta que una cosa es la teoría y otra muy distinta vérselas cada día con un grupo de fieras que sólo piensan en divertirse y se niegan a esforzarse? ¿Acaso no hemos aprendido a base de castigos y el que vale, vale, y el que no, al 30% de fracaso escolar que sitúa a España en el furgón de cola educativo de la UE?” Estas son preguntas que Joaquina Prades expone y que perfectamente son aplicables a la educación paterno filial.
¿Es la inteligencia emocional una fórmula eficaz para educar a tus hijos en el entendimiento y el diálogo y aprendan en la vida a usar de forma inteligente sus emociones? ¿O es la disciplina del “firmes”, el ordeno y mando el “porque lo digo yo” la mejor manera de sobrellevar la educación de tus hijos hasta que se vayan de casa? Seguramente ambas posturas exigen una total dedicación como padres, desde luego tendrán mas valor que la postura cómoda de muchos de huir de la confrontación y el estrés tirando del recurso de este siglo, aparcar los hijos con sus consolas, messengers, etc.
Tomar conciencia de que no estas solo, de que tu problema tiene solución porque lo has verbalizado y otros te han escuchado es un buen comienzo. Tanto para profesores, como alumnos, como hijos, como padres.
Como señalaba en su artículo “Educar no es sólo transmitir conocimientos. Ése es el segundo objetivo. El primero es formar personas.” Cambiar castigos, gritos y nervios por paciencia y diálogo puede con el tiempo llevar a cambiar radicalmente una situación límite en una clase como en una familia. Tal vez son argumentos que hemos oído más como consejos tranquilizadores a padres desquiciados. Pero en los colegios todavía hay muchos centros y educadores que les cuesta salir de la inercia de transmitir conocimiento en frío sin sentimientos. Para eso, dice Prades, “están los psicólogos y psiquiátras”. Algo que también a nuestros padres les costaba admitir. Un hijo problemático en casa o en clase se trataba a base de palos y pocos miramientos, el último paso dramático y socialmente degradante era acudir a un “loquero”. El aparcamiento de causas perdidas.
Elsa Punset en su libro “La brújula de los navegantes emocionales” hace una reflexión muy interesante sobre todo esto:
“Cuando somos niños, los adultos no parecen respetarnos demasiado: se nos dice implícitamente que tenemos que formarnos de acuerdo a sus indicaciones, porque somos imperfectos e ignorantes. Nuestro ego- la imagen de nosotros mismos que ofrecemos a los demás- se afianza así paulatinamente a imagen y semejanza de ellos, de aquellos adultos que nos rodean en casa, en la escuela y en la sociedad. Cada vez nos parecemos menos a nosotros mismos y nos confundimos más con la ropa con la que nos están vistiendo. Poco a poco desaparece el niño verdadero y emerge el adulto con coraza. Algún día llegamos a olvidar- casi- quienes éramos de verdad. Los demás tampoco podrán saberlo.
Convencidos de que no pueden confiar en sus sentimientos y de que su mente es todavía débil, los niños entregan su autoridad a los adultos que les rodean: padres, maestros, familiares, vecinos… Probablemente no dejarán ya de hacerlo jamás -siempre temerán que sus decisiones conscientes, y por supuesto su forma de sentir la vida, sus emociones, no sean las adecuadas.”
“Necesitamos imperativamente la aprobación de los demás para sentirnos adecuados” dice Punset. De lo contrario somos excluidos socialmente porque la exclusión se relaciona con un sentimiento de desaprobación, desprecio, vacío. ¿Cuántos casos de bulling se han originado desde el lado del profesor más que desde los alumnos porque su desaprobación airada ante un caso “imposible” ha influido en el resto de los alumnos? En el umbral del siglo XXI, explica Punset, las emociones, gracias a las puertas abiertas de la neurociencia, pueden catalogarse, comprenderse e incluso gestionarse: son la llave de nuestro centro neurálgico, llámese cerebro, alma, conciencia o libre albedrío.
El hecho cierto es que por mucho que un profesor trate de educar en las emociones a sus alumnos, si estos no son educados y “trabajados” de igual forma en la familia, pocos buenos resultados obtendrán.
www.ElsaPunset.com
Otro ejemplo de centro donde se trabaja educacion emocional: Colegios Waldorf.
Aquí el artículo completo: “La escuela saca suspenso en emociones” de Joaquina Prades, EL PAIS
Angel Herraiz
Utani

Los niños hospitalizados, pero también sus familias, necesitan un entorno acorde con su edad. Sea con actividades especiales, como música o payasos, o mediante unos interiores de aspecto menos asépticos que los destinados a los pacientes adultos. Algunos profesionales se refieren a estas iniciativas como formas de “humanización de hospitales”, otros prefieren hablar de “métodos de soporte”. En cualquier caso, más y más centros sanitarios se han dado cuenta de que si bien las sonrisas no curan, pueden ayudar.
Payasos, talleres de manualidades, profesores particulares o músicos. Cada vez son más numerosos los hospitales que tienen en cuenta las necesidades específicas de sus pacientes más jóvenes. Es decir, un menor hospitalizado es, además de un paciente, un niño. Todas estas actividades están destinadas a mejorar el estado de ánimo del enfermo y, sobretodo, hacer que el periodo en el centro sanitario no tenga más consecuencias psicológicas del niño ni sobre su vida cotidiana cuando sea dado de alta.
Aunque todo esto nos suena no sólo lógico sino del todo necesario, estas son iniciativas introducidas hace pocas décadas. Estados Unidos fue el país pionero en aplicar este tipo de actividades no tan complementarias. Corrían los años 50 y los niños eran simplemente pacientes, no se hacían distinciones respecto a los adultos. Al final de aquella década se realizó un estudio que se considera fundacional: el llamado “informe Platt” (The welfare of children in hospital, 1959). De la mano del ministerio de sanidad británico, este documento sacó a la luz las consecuencias de esta falta de diferenciación entre los pacientes más jóvenes y los adultos. Al parecer, más allá de la recuperación de la enfermedad, este internamiento causaba importantes secuelas psicológicas en los niños. La publicación de este documento fue el punto de partida de este movimiento “humanizador” en el mundo anglosajón que, décadas más tarde, llegaría a nuestro país. Todo esto nos lo cuenta Maria Josep Planas, directora de planificación del Hospital Sant Joan de Déu de Barcelona y principal impulsora del plan “Hospital amic” (”hospital amigo”). Bajo este nombre se puso en marcha un plan estratégico que engloba diferentes acciones destinadas a la humanización de los periodos de hospitalización de los más pequeños. A diferencia de otros centros sanitarios, explica Planas, estas acciones no son “accesorias”, sino que forman parte de la filosofía del hospital y, por tanto, se destinan más recursos y se tiene en cuenta en los balances anuales.
El hospital amigo
Y es que los beneficios de estas acciones, aunque no cuantificables, son evidentes: los niños muestran un mayor control de las ansiedad, una mejor respuesta al tratamiento, fruto de su mayor implicación con el tratamiento. Esto último sucede especialmente porque uno de los pilares del plan es fomentar la comunicación con el pequeño paciente que, de una forma adecuada para su edad, debe saber qué le sucede y en qué consistirá su hospitalización o la intervención que se le va a practicar. Para ello, el Hospital Sant Joan de Déu dispone de la figura del child life, una persona dedicada en exclusiva a explicar las diferentes patologías y sus tratamientos a los niños usando un muñeco que representa el cuerpo del paciente.
Otros profesionales que colaboran en hacer del centro sanitario un lugar “más parecido a la vida fuera” de él son músicos, payasos y maestros. Éstos últimos colaboran para hacer que el niño no pierda el ritmo escolar durante su ausencia.
Ya hemos destacado en este blog la labor de Pallapupas, los payasos formados de manera específica para acompañar a los niños al quirófano y, en el caso de pequeñas intervenciones, durante la operación. Planas considera este servicio un auténtico éxito puesto que, gracias a ellos, es posible operar sin anestesia general, sólo local, gracias al efecto relajante que tienen sobre los niños. Otras actividades a las que los niños pueden acceder son la biblioteca ambulante o los carritos de manualidades. Esta última iniciativa además forma parte de un programa de colaboración con la ONG Save the Children. Así, los objetos que crean los niños se intercambian con un hospital “hermanado” en Sierra Leona. Es decir, la actividad no sólo es positiva porque fomenta la creatividad, sino porque además, les pone en contacto con otros niños en situaciones más desfavorecidas, favoreciendo una visión del mundo más realista y crítica en el futuro. Todas estas acciones, no sólo tienen por objetivo mejorar la estancia en el centro para el paciente, sino que se basan en estudios que han demostrado que los niños ingresados en este centro manifiestan: mejor control de la ansiedad, mayor respuesta al tratamiento y más implicación en el proceso terapéutico, según argumentó Planas.

Apoyo a niños y familias
Actividades parecidas se llevan a cabo en la unidad de oncología del Hospital Materno Infantil de Vall d’Hebrón. Dirigida por el doctor Sánchez de Toledo que, en conversación con Utani, nos cuenta que este tipo prácticas se lleva a cabo en nuestro país desde los años setenta. Este oncólogo pulverizó el extendido tópico según el cual el personal sanitario se muestra poco receptivo a las estrategia destinadas a la “humanización” de la hospitalización. Sánchez de Toledo prefiere hablar de “métodos de soporte”, que engloban tanto el apoyo psicológico como el social, aunque, remarca, lo más importante es que el tratamiento médico sea efectivo. De esta forma, el hospital puede “cuidar” también aspectos que se ven afectados cuando aparece una enfermedad grave en el seno de una familia. Estos métodos de apoyo, cuenta este oncólogo, no deben estar guiados por “las buenas intenciones” sino que deben estar bien organizados y estructurados.
Y es que no sólo el cuerpo del niño sufre. Las consecuencias afectivas e incluso económicas que implica la hospitalización infantil son tan importantes como las que aparecen en el diagnóstico médico. De esos aspectos se ocupan precisamente en la asociación Afanoc. Fundada en los años ochenta por varios padres de niños enfermos de cáncer, con el objetivo de mejorar la situación de las familias que pasan por semejante trance, en tan sólo dos décadas es una de las organizaciones más activas en este ámbito, y cuenta con un centenar de voluntarios así como varios profesionales que actúan en el Hospital Vall d’Hebron, asimismo ofrecen “apoyo emocional” en el Hospital Sant Joan de Déu. Las actividades de esta organización son parecidas a las que se tienen lugar en el mencionado centro sanitario, es decir, minimizar las diferencias entre la vida dentro del hospital y los quehaceres cotidianos del niños. Igualmente, en Afanoc se ponen en marcha iniciativas como las colonias, salidas y actividades de ocio para los pequeños que, aunque hayan superado su proceso de internamiento, continúan recibiendo tratamiento o están bajo observación.
Un shock para la vida familiar
Aunque, según nos cuenta Laia Jané, psicóloga de la asociación, quizá una de las funciones más importantes es ofrecer apoyo a los padres. “El cáncer infantil supone un auténtico shock para todos los miembros de la familia”. Más allá de la evidente preocupación de los padres, la hospitalización supone una serie de cambios en la dinámica de familiar. “Es un gran esfuerzo para los progenitores. Al menos uno de ellos, debe dejar su trabajo o intentar negociar la media jornada con la empresa donde trabaja”. A falta de una legislación que reconozca esta situación, los padres deben confiar en la comprensión de sus jefes o, en su defecto, pedir bajas (más o menos reales) por depresión para poder acompañar a sus hijos durante estos momentos, nos cuenta Jané. Afanoc, en relación a las familias, colabora en otros dos aspectos que van más allá del tratamiento médico: el soporte emocional y la ayuda social, cuando ésta es necesaria. Así, esta psicóloga se ofrece a los padres y pacientes cuando son hospitalizados, informando de la existencia de estas formas de apoyo. Un psiquiatra realiza un diagnóstico a los miembros de la familia y, luego, realiza un seguimiento. De la misma forma, la asociación dispone de una asistenta social que trata de poner remedio, en la medida de lo posible, a algunas de los problemas prácticos que provoca la hospitalización. Así, el gasto que supone el alojamiento y transporte a Barcelona de las familias de otros lugares, se sufraga con una pequeña aportación económica o, en el caso de los más desfavorecidos, la asociación busca alojamiento en pisos de acogida. En este momento, prepara la Casa dels Xuklis, un complejo que espera dar acogida a unas 20 familias.
Temores infantiles
Jané nos cuenta cuáles son los miedos que más aparecen en los pacientes. Según la psicóloga, éstos varían según la edad. Así, los niños más pequeños todavía no tienen conciencia de la magnitud de la situación. En cambio, les inquieta la ruptura con la vida cotidiana, viven además, los tratamientos como agresiones (pinchazos, pruebas, análisis) y temen al dolor. A partir de los 7 años tienen tanta conciencia de los riesgos que conlleva la enfermedad, aparece el miedo a la muerte, pero también a la pérdida de relación con su entorno habitual. Especialmente peliagudo es el caso de los adolescentes, ingresados en las unidades infantiles, están en una “tierra de nadie”, en palabras del doctor Sánchez de Toledo. Y, añade Jané, a las inseguridades y miedos propios de su edad, deben añadirse los problemas que conlleva la enfermedad. Para los pacientes más pequeños, vemos que es importante la ruptura con la vida cotidiana. Quizá por esta razón, Planas afirma que el objetivo último de todas estas activadades es que “lo que sucede fuera del hospital, también esté pasando dentro”. En este sentido, los voluntarios son especialmente útiles. Tanto los del Hospital Sant Joan de Déu como los que coordina Afanoc, realizan una importante labor por ejemplo, con las clases particulares (llevando la escuela al hospital) o durante las fiestas más importantes (como Navidad, Carnaval, etc.).
Trabajar para el futuro
Jané habla de como la enfermedad puede ser un detonante para problemas familiares o afectivos que estaban latentes. Así, según se experiencia, las familias más saludables, es decir, aquellas con una mejor comunicación para las emociones y con un entorno más rico (es decir, que cuentan con una red de amigos y parientes que pueden ayudarles), son las que menos acusan la situación y se recuperan (psicológicamente) con más rapidez. En este sentido, esta psico-oncóloga afirma si estas cuestiones (aprender a expresar emociones y miedos, a tratar con naturalidad temas considerados tabús por nuestra sociedad, como el cáncer o la muerte, etc.) se trataran en el seno de las familias, aprenderíamos a enfrentarnos de manera más positiva y menos traumática a estas situaciones. Planas parece opinar algo parecido, ya que a lo largo de la charla se refirió varias veces a la función última del “Hospital amigo” de desdramatizar la experiencia médica. Algo que dura para toda la vida.
Conclusiones:
Aunque ya intuíamos la complejidad que conlleva la hospitalización infantil, hablar con profesionales nos han contextualizado los cambios emocionales, sociales y económicos que conlleva la enfermedad de un niño.
Hemos constatado que las acciones destinadas a humanizar la estancia de los niños en el hospital tienen consecuencias directas no sólo sobre el estado de ánimo sino también sobre el tratamiento y, en consecuencia, sobre la salud del paciente.
La enfermedad grave en un niño incide sobre el estado de ánimo y la vida cotidiana de toda la familia, que puede precisar de apoyo emocional y, en ocasiones, de ayudas ecónomicas o la intervención de un asistente social.
La comunicación entre médico y paciente (aunque sea un niño), así como del doctor con la familia es uno de los aspectos que más se tienen en cuenta. Los pacientes infantiles, según todos los profesionales consultados, pueden entender (a su manera) la enfermedad, el tratamiento y el entorno hospitalario en general.
Los niños que han aprendido a expresar sus emociones y que han crecido en un entorno saludable, son capaces de manejarse mejor en esta situación, entendiendo lo que sucede y comunicando mejor sus miedos e inseguridades.
Los profesionales de este sector trabajan, en cierta manera, a largo plazo, ya que intentan desdramatizar la hospitalización, educando para vivir en el futuro tanto la enfermedad y el tratamiento como las visitas médicas de manera natural y saludable.
Utani












Utani is the initiative of a group of people aspiring to improve people’s day to day life a little. We bring to life useful (útiles), easy (fáciles) and attractive (bonitas) ideas for different social groups and their needs.
"Animo"
"Animo" es un proyecto lúdico de aprendizaje y comprensión.
"Mesosfera" Proyecto lúdico interactivo planteado para estimular y hacer más divertido el aprendizaje en la educación.
"Animo" THEPUBLIC, UK
Nuestro proyecto de aprendizaje y animación adaptado a un espacio artístico en Inglaterra.
La medicina de los sentidos
trabajamos en un proyecto para hacer más agradable y soportable la hospitalización de los niños.